Pero lo retiene una caja cerrada por una maraña espantosa de regulaciones y, para colmo, con un veterinario que no para de sangrarle. Si nos dejasen correr libres…

Pero lo retiene una caja cerrada por una maraña espantosa de regulaciones y, para colmo, con un veterinario que no para de sangrarle. Si nos dejasen correr libres…
