Pulseras «made in China», la ley del «sí es sí» y el silencio de los más progresistas con las violaciones cometidas por extranjeros. Así se las gasta el gobierno de coalición con una de sus principales banderas: el feminismo.

Pulseras «made in China», la ley del «sí es sí» y el silencio de los más progresistas con las violaciones cometidas por extranjeros. Así se las gasta el gobierno de coalición con una de sus principales banderas: el feminismo.
