El gobierno ha culminado así el ataque al Estado de Derecho para blindar a Puigdemont y a los separatistas. Feijóo asegura que la norma no es reconciliación sino sumisión y ha criticado la ausencia de Sánchez en el debate. Abascal lo califica de colosal acto de corrupción. La aprobación de la norma ha sido celebrada por Junts y ERC. Aunque lo de este jueves ha sido simplemente un mero trámite: los separatistas ya han dejado claro que no pararán hasta la autodeterminación
