Avery Jackson se hizo mundialmente conocida al aparecer en la portada de un número especial de National Geographic llamado ‘La revolución del género’. Ahora, ya no se considera una chica trans. Es el caso de miles de personas por todo el planeta que, además, tienen que sufrir el dedo acusador del ‘lobby’ más ‘woke’ por haber renunciado a seguir hormonándose.
