Los casos de fraude con los empadronamientos para recibir ayudas sociales no son un caso aislado. Un ejemplo, lo encontramos, por ejemplo, en Alcúdia, donde un funcionario empadronaba a inmigrantes ilegales en viviendas inexistentes por 1000 euros. A cambio, con el empadronamiento vigente, los inmigrantes ilegales pedían las ayudas pertinentes, como por ejemplo el Ingreso Mínimo Vital. La localidad mallorquina ya ha comenzado el proceso para dar de baja a los 430 marroquíes registrados de forma fraudulenta.
