Así lo desvela una estadística elaborada por el propio ministerio de Interior con datos recogidos desde febrero de 2020 hasta septiembre del año pasado. Si bien es cierto que el número de detenciones ha disminuido, desde 10.034 durante la pandemia hasta 7.057 en la actualidad, la lacra de la okupación no desaparece en nuestro territorio. La ley de Vivienda del Gobierno de Sánchez no ayuda: los desalojos ya no pueden ser sorpresa y se establecen diferencias entre lo que es allanamiento y lo que es usurpación
