La Unión Europea resucita las cuotas de la crisis de refugiados de 2015 y repartirá a 30.000 inmigrantes entre los Estados miembros anualmente. La “solidaridad obligatoria” de Bruselas incluye multas de 20.000 euros por inmigrante al país que rechace acogerlos. Una nueva imposición del multiculturalismo que pasa por encima de la soberanía de las naciones. En El Gato al Agua hemos explicado los modelos de gestión de la multiculturalidad que existen. El más beneficioso de ellos es el asimilacionismo que consiste en que los extranjeros se adapten a la cultura del país de acogida. Por ello, es preciso seleccionar correctamente el tipo de inmigración que llega en el plano cultural y económico.
