El informe PISA lo deja claro: el nivel de los estudiantes españoles en Matemáticas, lectura y Ciencias es desastroso. Mientras que Castilla y León destaca, Cataluña y País Vasco sufren las catastróficas consecuencias de la ideología en las aulas, las lenguas cooficiales impuestas y los continuos cambios en las leyes educativas.
