Sus únicos amigos son sus propios ciudadanos. Su interés nacional se impone sobre cualquier consideración de orden emocional o sobre el interés personal de un gobernante. Por eso España no es hoy una nación grande.

Sus únicos amigos son sus propios ciudadanos. Su interés nacional se impone sobre cualquier consideración de orden emocional o sobre el interés personal de un gobernante. Por eso España no es hoy una nación grande.
