Ya están aquí los Juegos Olímpicos de París 2024. Más allá de la competición deportiva en sí, que debería ser el centro de atención, la inauguración del pasado viernes ha acaparado todas las miradas… y no para bien, precisamente. José Javier Esparza dedica el editorial de este lunes a la debacle ideológica que pudimos ver y que, sin duda, encaja perfectamente en toda la deriva de la Agenda 2030 que está marcando el camino a seguir de Occidente.
