Las fuerzas políticas que rechazan los dogmas ideológicos de la Comisión Europea son cada vez más numerosas. Unos partidos que se oponen a la religión climática, al multiculturalismo y a la entrega de su soberanía. Ganan apoyos cuando solo quedan seis meses para las elecciones europeas. Mientras tanto, el ‘establishment’ político y mediático se limita a cancelarles y les llama “extrema derecha”.
