Italia lidera la batalla contra la carne de laboratorio elaborada a partir de la multiplicación de células de origen animal. Ahora, Francia y Austria se unen a su petición de aumentar los controles en toda la Unión Europea para este tipo de alimentos. Y aunque en noviembre se convirtió en el primer país en prohibir la elaboración de comida sintética, lleva dando guerra desde la llegada de Meloni a presidente del Consejo de Ministros: no habrá insectos ni en la pasta, ni en la pizza
