El Sagrado Corazón es la imagen mística que representa la misericordia y la justicia, «es un corazón que sufre porque las ofensas y los pecados generan sufrimiento que necesita reparación y justicia», señala Paloma Hernández. La escritora matiza que Cristo es juez y por lo tanto no es algo que se queda en la parcela personal, sino que tiene una dimensión social que va más allá del buenismo.
