La llegada incesante de cayucos sigue siendo el día a día de los canarios. Además, el gobierno está distribuyendo a los inmigrantes ilegales por toda España sin consultarlo con ningún gobierno municipal ni autonómico. El plan de acción está claro, pero Carlos Astiz lamenta en El Gato al agua que el ejército no se haya sentido obligado a hacer frente al deseo de la izquierda de traer a cientos de miles de personas de fuera.
