El alarmismo del cambio climático se ha convertido en un dogma para la izquierda occidental. Los estudios que se publican son prácticamente en su totalidad los que fomentan ese mensaje único, a pesar de que cada vez más científicos y expertos alzan la voz contra la dictadura climática. Únicamente hace falta ver los registros para comprobar que, efectivamente, hay mucho que rebatir de la narrativa oficial.
