El Gobierno mueve ficha y afianza su control sobre Indra, una de las principales empresas estratégicas del país. Las maniobras de Escribano, empresario próximo al Ejecutivo, dejan a Sánchez un nuevo terreno de poder económico y político. La operación, que muchos califican de “asalto institucional”, consolida la influencia del Gobierno en sectores clave como la defensa, la tecnología y la gestión electoral.
