La Unión Europea continúa impulsando medidas contrarias al sector primario de los países miembros. El supuesto plan que pretende restablecer los ecosistemas quitando terrenos a las explotaciones agrícolas y pesqueras es, en realidad, una trampa, una forma más de ahogar a los europeos. Mientras tanto, países como Marruecos se aprovechan para ir ganando terreno en nuestro mercado. Por ejemplo, durante los últimos 10 años, España ha importado cuatro veces más productos marroquíes y nuestras exportaciones han bajado un 25%.
