Redes vinculadas al islamismo aprovechan subvenciones oficiales para cometer fraude o incluso financiar organizaciones terroristas como Hamás. Y no hablamos de casos aislados. En Minnesota, un video viral ha sacado a la luz cómo guarderías financiadas con fondos federales reciben millones de dólares en subvenciones públicas a pesar de no ofrecer servicios. Por ello, la administración Trump ha congelado todos los fondos federales a los centros de cuidado infantil de Minnesota. Suecia ejemplifica otro aspecto alarmante de este fenómeno. Y es que escuelas y sociedades mercantiles habrían canalizado de forma irregular enormes cantidades de dinero público hacia círculos vinculados al islamismo radical.
