El país caribeño ha sido, desde su llegada a Moncloa, un foco de polémicas y extrañas relaciones. Entre suicidios en oficinas y venta de comida que iba dirigida a un pueblo que se moría, literalmente, de hambre.

El país caribeño ha sido, desde su llegada a Moncloa, un foco de polémicas y extrañas relaciones. Entre suicidios en oficinas y venta de comida que iba dirigida a un pueblo que se moría, literalmente, de hambre.
