Las expectativas son el peor enemigo de la realidad. El último debate de la carrera presidencial de los Estados Unidos se ha realizado con vicepresidentes. Tim Walz y JD Vance afrontaban la batalla con el claro objetivo de no perjudicar a sus compañeros de carrera. Sin embargo, lo que acabó sucediendo fue algo inesperado: JD Vance realizó una actuación espectacular y a Tim Walz le pudieron los nervios, algo que hace que nos preguntemos: ¿Afectará este debate a la carrera por la Casa Blanca?
Expectations are reality’s worst enemy. The last debate of the Presidential race in the United States has been showcased by Vicepresidential candidates. Tim Walz and JD Vance faced the battle with the clear goal of not hurting their running mates electoral chances. However, the outcome was quite unexpected: JD Vance made a memorable debate and Tim Walz was beaten by his own nerves. Something that makes us wonder: Will this debate affect the race for the White House?
