Los terroríficos hechos perpetrados por Jeffrey Epstein no solo tienen impacto en Estados Unidos. La implicación de Peter Mandelson en los documentos ha puesto a Keir Starmer contra las cuerdas. Uno de sus principales asesores, Tim Allan, ha dimitido. Una decisión que el Primer Ministro no va a reclamar. Todo, mientras Elon Musk está dispuesto a costear la defensa de todo aquél que diga la verdad en este caso.
