Donald Trump continúa su cruzada contra las drogas. En un movimiento contundente, el presidente de los Estados Unidos ha designado al fentanilo como un arma de destrucción masiva. Un golpe que se suma al nuevo ataque a supuestas narcolanchas en el Caribe. Todo, mientras Nicolás Maduro focaliza una furia… que no quiere ver reflejada en el petróleo venezolano y sus lazos con el armamento nuclear iraní.
