Entrevistamos a José Luis Costa, vecino de Paiporta, que recuerda cómo, entre el caos y la desesperación, fueron los propios ciudadanos quienes se levantaron del barro. Un año después, su pueblo sigue luchando por reconstruirse. Pero lo que más pesa no es la pérdida material, sino la sensación de haber sido olvidados. Entre lágrimas y esperanza, José Luis nos cuenta que sin la solidaridad de los voluntarios, muchos no habrían podido seguir adelante.
