La realeza es algo que nos lleva acompañando siglos. Una institución que representa a cada país, lo unifica y que tiene el deber de protegerlo y defenderlo. La corona, sin embargo, divide a la sociedad: algunas la aplauden y otras la critican. Lejos de este debate, hay algo que seguro que todo el mundo está de acuerdo: el simbolismo y la elegancia de los joyeros reales. En cada cena de gala, evento o viaje oficial, las reinas, sobre todo, lucen joyas envidiadas por muchas. Unos accesorios que, además de preciosos, tienen una historia detrás.
Por eso, hoy la Lupa entra, directamente, en los joyeros reales de las monarquías. La Familia Real española no es, precisamente, una de las coronas que cuentan con una gran colección de joyas. La gran mayoría de ellas son únicamente bienes privados. Pero si existe un pequeño conjunto de piezas, conocidas como joyas de pasar. Están exclusivamente reservadas para el uso de las Reinas españolas y cuentan con un valor económico e histórico inigualable.
