Las declaraciones del coordinador general de EH Bildu sobre la violencia de ETA y el ‘lawfare’ que denuncia haber sufrido han sido de lo más comentado esta semana. Arnaldo Otegi insiste en que el Estado no quería que los terroristas dejasen de matar porque le convenía y en que hubo una guerra sucia contra los que querían, supuestamente, terminar con la violencia. Alfonso Rojo lo tiene claro: todo esto da igual a los líderes socialistas, que necesitan los votos de EH Bildu para mantenerse en el poder e ir sacando su agenda política adelante
