“Hace muy poco tiempo se decía que la firma de hipotecas ya solo alcanza el 50% de las viviendas. Era mentira”, recuerda Julián Salcedo. La realidad es que el peso de las hipotecas ha ido subiendo: “desde estar por debajo de 70 a estar por encima del 72”, incluso mientras baja la compraventa. Cada vez son más los compradores que recurren a financiación, sobre todo los más solventes, que son el perfil que buscan los bancos. Además, el contexto acompaña: la expectativa es que el precio de la vivienda siga subiendo y, pese al repunte del Euríbor, “el 3 y pico por ciento sigue siendo una buena financiación para comprar una casa”.
