Abellán considera la operación muy interesante y señala que no es raro que la negociación haya durado dos años. Explica que Webster Bank buscaba comprador y que la oferta de Santander era buena. Lo más positivo, apunta, es que el banco aporta fondos suficientes, a un precio estable, generando sinergias claras. “Es una compra magnífica”, concluye.
