Joaquín Robles asegura que lo más preocupante no es que no pare de subir la deuda en términos absolutos sino que los déficit estructurales son muy difíciles de ajustar. De hecho, cree que en el futuro continuará siéndolo ya que cada vez vemos gobiernos más fragmentados. Añade que probablemente la próxima gran crisis pueda venir “por aquí”.
