El portavoz nacional de Vox recuerda que Marruecos no es un estado democrático; es una dictadura. «Allí no pasa nada sin que lo consientan», matiza Fúster y añade: «Nada se mueve en marruecos sin que lo sepa el Gobierno». Además, apunta que el problema reside en que Marruecos tiene aliados muy poderosos, entre ellos Francia». «Si Marruecos ha comprado eurodiputados, ¿Cuántos políticos españoles habrá comprado?» cuestiona el portavoz y concluye que hay algunos poderes del Estado que están dispuestos a traicionar a España.
