José Ignacio Enríquez destaca que a nivel de solvencia Francia y España están prácticamente en la misma situación. Considera que el nivel de solvencia a priori del país galo es muy buena pero en la realidad, se enfrenta a unos desafíos y unos problemas estructurales potentes como el déficit público de Francia, el tema demográfico, las pensiones o la alta carga tributaria que soportan las empresas.
