Una denuncia indica que 2,4 millones de euros pagados a la empresaria Leticia Lauffer, amiga muy cercana de Begoña Gómez, podrían encontrarse en una estructura empresarial vinculada a República Dominicana. Según la declaración, esos fondos habrían sido canalizados a través de un vehículo patrimonial bajo la bandera de las Islas Vírgenes Británicas. En cualquier caso, este testimonio se ha convertido ya en una pieza central de la investigación.
