En la exposición razonada que Peinado ha elevado al Tribunal, el magistrado considera que Bolaños pudo haber incurrido en un delito de malversación al contratar a Cristina Álvarez como asesora de la mujer del presidente, ya que acabó desempeñando tareas privadas para Begoña Gómez. Peinado cree también que Bolaños habría incurrido en un delito de falso testimonio durante su declaración como testigo el pasado 16 de abril. Aquel día el ministro, para todo, negó tener conocimiento sobre el nombramiento de Cristina Álvarez.
