El «Presidente del fango» va a conocer a Puigdemont de verdad, esto es, con una amenaza en su boca día tras día, y a veces dos el mismo día. Al día siguiente de la aprobación de la amnistía, Puigdemont se siente liberado de Sánchez y le planta un órdago: o me haces presidente de Catalunya, o te quedas sin gobierno. ¡Buen comienzo de la pacificación, Pedro!
