El Gobierno de Aragón se ha unido a las organizaciones agrarias y a las cooperativas agroalimentarias para rechazar la propuesta de Bruselas sobre el nuevo modelo de la PAC. La comunidad podría perder hasta 100 millones de euros que son claves para la existencia de muchas explotaciones agrarias. Exigen que los fondos se mantengan porque el recorte de fondos afectaría a 55.000 aragoneses que trabajan en el sector primario.
