Francina Armengol trata de descargar la responsabilidad en sus subordinados sobre la contratación con la empresa de Víctor de Aldama. En las conversaciones intervenidas por las UCO la expresidenta balear le facilita efectivamente el contacto de varios técnicos de salud a Koldo García, a los que este le contesta con expresiones que delatan confianza y cercanía entre ambos. Armengol le puso en contacto incluso con su secretaria cuando el exasesor trato de presionarla para que se reuniera con Aldama. Ambos se beneficiaron de esta relación. Armengol logró a través de Koldo que Ábalos facilitase la vuelta de viajeros a las islas a cambio de que la trama colocase sus test PCR para los aeropuertos.
