La cárcel de Zubieta, situada en Guipúzcoa, se ha convertido en el nuevo foco de los investigadores del caso Koldo. Según El Confidencial, las sospechas apuntan a que en la construcción del centro penitenciario, se habrían producido pagos irregulares a empresas vinculadas a dirigentes socialistas. La prisión fue anunciada en 2020 por el propio Fernando Grande-Marlaska como el centro penitenciario más moderno de España, destinado a sustituir la vieja cárcel de Martutene. Las obras fueron adjudicadas en 2021 a una UTE formada por Acciona, Construcciones Murias y Cycasa Canteras y Construcción. Los investigadores han detectado que, apenas semanas después de la adjudicación, Cycasa comenzó a transferir dinero a Servinabar, la constructora navarra propiedad en un 45% de Santos Cerdán.
