Cinco son los delitos que el juez atribuye a Begoña Gómez tras una investigación de casi un año y medio. Su origen se remonta a abril de 2024 y a una denuncia de Manos Limpias por tráfico de influencias. El sindicato acusó a Gómez de usar su posición para beneficiar a empresas en concursos públicos. La instrucción se amplió en octubre: Peinado sumó los delitos de corrupción en los negocios, apropiación indebida e intrusismo profesional – estos dos últimos por lo relativo al software de la Complutense. Begoña pasó este verano a estar imputada por un quinto delito por posible malversación en la contratación de Cristina Álvarez. El lunes la Audiencia de Madrid empezará a deliberar sobre esta última imputación, aunque su desenlace no afectará al de la pieza principal. La apertura de juicio oral no será como mínimo hasta principios de 2026.
