David Sánchez, el hermano del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, abandonó durante dos años su autocaravana en Moncloa, ahorrándose el coste de una plaza de garaje en Madrid. Su excusa fue que no tenía dónde aparcarla. Durante seis meses fingió residir en Portugal, pero estaba escondido en la Moncloa para pagar menos impuestos. Además, junto con su esposa, disfrutó de manutención y seguridad pagadas con dinero público en la residencia oficial. Destacan también los privilegios de su cuñada, que utilizó en dos ocasiones una ambulancia medicalizada de Presidencia para revisiones ginecológicas en su embarazo. Mientras tanto, David Sánchez recibía un sueldo de la Diputación de Badajoz por un puesto creado a su medida, posible prevaricación y tráfico de influencias, caso que está en manos de la Audiencia de Badajoz.
