Los teléfonos pueden convertirse en armas judiciales. Por ejemplo, Zapatero puede ser calcinado si el juez Calama consigue incorporar al sumario un teléfono intervenido por Rodolfo Reyes, dueño de Plus Ultra. Si Calama convierte en prueba el contenido del móvil intervenido en 2018, Zapatero estaría perdido. Sánchez parecido. La policía judicial revisa el móvil y el ordenador de su antiguo jefe de Gabinete, Juanma Serrano para ver si encuentra autorizaciones, tomas de conocimiento e incluso órdenes de Pedro Sánchez a las cloacas de Leire Díez y Santos Cerdán.
