Leire Díez se ve señalada en una declaración una vez más. Ha sido el turno de dos empleadas del Partido Socialista. Las empleadas se han sentado ante el juez y han explicado que Leire Díez utilizaba el parking de Ferraz incluso cuando no iba a reunirse, que dejaba el coche y ni subía, algo excepcional al no formar parte de la Ejecutiva Socialista. La exmilitante socialista escribía a las empleadas para acceder al aparcamiento, y ellas le dejaban entrar, pero lo hacían siguiendo siempre las indicaciones de Santos Cerdán. Ambas han ratificado que Cerdán era el que daba órdenes y que también autorizaba la compra de billetes de tren o avión para que Díez se transportara.
