Begoña Gómez vuelve a no declarar porque afirma que “no hay caso” y rompe con ello una buena oportunidad de explicarse donde debe, en el juzgado. Si no lo hace, es su problema, pero en el gran juicio –que es el de la opinión pública— es un punto negativo. Lo más sustancial de las últimas horas es que la Complutense sospecha que hubo apropiación indebida de la aplicación que hicieron para el máster un grupo de tres empresas tecnológicas de élite. El abogado de Begoña dice que la Complutense siempre supo del registro de las marcas, lo que supone indirectamente reconocer que están registradas a nombre de Begoña Gómez o de sus empresas.
