Como si fuera una folía canaria, se van desgranando detalles que involucran a Gustavo Matos, el socialista vicepresidente del Parlamento canario, hombre fuerte de Ángel Víctor Torres, con una red de narcotráfico de un capo libanés dueño de clubes cannábicos donde se vendía cocaína y heroína a escondidas. Las investigaciones de Asuntos Internos de la Policía revelan dos asuntos clave: el político propuso gestiones don “dos o tres ministros” entre los que deslizó el nombre de Fernando Grande-Marlaska; el segundo asunto no menor es que el capo libanés Mohamed Derbah, ofreció varias veces una dádiva de agradecimiento. Gustavo Matos le dijo que le bastaba con saber que “el día que te necesite, te tengo”.
