La sociedad “Mediaciones Martínez” permitió a Vicente Fernández, Leire Díez y Antxon Alonso ocultar mordidas dentro de la trama de amaños de ayudas públicas, multiplicando sus ingresos de 47.000 a medio millón de euros en 2022, sin empleados ni actividad real, mientras el Gobierno, en lugar de denunciar los hechos, purgaba a altos cargos y recolocaba a los implicados, dejando claro que los fondos públicos y las víctimas pasaban a un segundo plano frente a la protección de la trama.
