David Sánchez pasó más de medio año escondido en La Moncloa, donde residió con su esposa disfrutando de privilegios como un vehículo oficial medicalizado y parking gratuito para su autocaravana durante dos años. Para evitar ser localizado por Hacienda, estuvo cuatro meses sin móvil y después reapareció con una línea a nombre de la sociedad de su padre Playbol S.A., que recibió más de un millón de euros en ayudas durante la pandemia. Según la UCO, no era la primera vez: desde 2017 había usado al menos siete números distintos, algunos de Rusia, Kazajstán y Estados Unidos, lo que refuerza las sospechas de fraude fiscal
