Begoña Gómez declaró el pasado miércoles por la presunta comisión de dos delitos de intrusismo y apropiación indebida por haber inscrito a su nombre la plataforma que utilizaba para su Máster. Y ahora se conoce que, tras insistir que la plataforma no existe, hizo un cargo de 3.025 euros a la Universidad Complutense para la elaboración del logotipo de esa misma plataforma. El juez Peinado, que instruye la causa contra la mujer de Sánchez, ha citado como testigos a tres de las empresas que participaron de manera gratuita en la creación del software: Google, Indra y Telefónica.
