El PSOE se saltó su propio sistema de control de gastos, que exige revisar las partidas que superen los 600 euros semanales o 1.500 mensuales, en 32 ocasiones entre 2018 y 2025, beneficiando a Ábalos, Koldo y especialmente a Cerdán. Este último llegó a incluir facturas que no correspondían a gastos de representación y no fueron fiscalizadas en 24 casos, mientras que algunos gastos superaban los 3.000 euros. Ábalos y Koldo también recibieron pagos sin control, incluido un sobre de 2.928 euros en efectivo, gestionado por Celia Rodríguez Alonso, secretaria del área de Organización del PSOE, encargada de sus viajes, pagos y privilegios en los años que coinciden con la investigación del Tribunal Supremo, dejando al descubierto un sistema de pagos opacos y privilegios sin ningún control.
