Una reunión en Ferraz, celebrada durante el periodo de reflexión de Pedro Sánchez hace dos años, puso en marcha la maquinaria delictiva que salpica hoy con imputaciones a media docena de personas. Entre los investigados, según los indicios señalados por el juez Santiago Pedraz, figuran un guardia civil cercano al entorno socialista, el exjefe de gabinete de Sánchez, Juan Manuel Serrano, y un miembro de la ejecutiva del PSOE. Dice el juez Santiago Pedraz que ahí se confabularon para coordinar y ejecutar actuaciones para desestabilizar procedimientos judiciales o policiales en marcha contrarias a los intereses del PSOE. Un auto demoledor que descubre la actuación de las cloacas a petición del secretario de organización, Santos Cerdán. El modus operandi era llamativo. Cerdán ordenó a la gerente del PSOE generar facturas falsas para pagar a Gaspar Zarrias y que éste pagara 4.000 euros mensuales a Leire Diez. Además de otros 27.000 € para contribuir a sabotear las investigaciones y desacreditar a los jueces Beatriz Biedma.
