Jarro de agua fría para el Gobierno de España en lo que respecta al gasto en defensa. La OTAN se alinea con Estados Unidos y exige llegar al 5% de la inversión en armamento. Su secretario general, Mark Rutte, ha presentado en Bruselas su hoja de ruta y aunque no le ha puesto fecha, ha hablado de una amenaza real en tres, cuatro o cinco años. Rutte quiere que el compromiso de los países sea a corto plazo y por eso ha puesto objetivos concretos: un 3’5% irá para Defensa pura y un 1,5 a gasto en mantenimiento de los Ejércitos y seguridad. España ya ha adelantado que se opondrá, una posición minoritaria dentro de los aliados. En el bando de los conservadores destacan países como Eslovenia, Luxemburgo o Bélgica, que como España destinan menos del 2% a defenderse.
