A partir del 1 de enero, Hacienda controlará los Bizum, poniendo especial atención en pagos frecuentes o elevados, incluso entre familiares. Las transferencias de padres a hijos para alquiler, hipoteca u otros gastos podrían considerarse donaciones encubiertas si no se justifican, generando obligación de pagar impuestos. Empresas y autónomos también deberán declarar todos los movimientos, con informes bancarios mensuales y multas de hasta 150% del importe no declarado más intereses.
