Cuando los datos son tan falsos que no sirven ni para relatos. Ese podría ser el resumen de la comparecencia hoy de Pedro Sánchez en el Congreso. Tenemos un sistema ferroviario que es uno de los mejores del mundo, dice Sánchez. La gestión es impecable y –lo que a el le importa- el Gobierno no tiene responsabilidades por el mal estado de las infraestructuras. Lo que pasa, dice Sánchez es que los “protocolos no son infalibles”. Un tren descarrila por un tramo de vía roto y el presidente mantiene que todo fue renovado íntegramente, en 2025 y el resto son bulos y desinformaciones. Es una tomadura de pelo, pero aquí hay 46 muertos y su Gobierno no ha podido ni evitar que robaran los enseres de las victimas tirados por las vías.
